En la actividad de producción y distribución económica intervienen tres tipos de agentes: las familias, las empresas y el Estado.
Las familias tienen un doble papel en la economía de mercado: son a la vez las unidades elementales de consumo y las propietarias de los recursos productivos. Por un lado, participan en la producción, aportando a las empresas y al Estado su trabajo y su capital. Por otro lado consumen los bienes y servicios que se producen, y este consumo es el que impulsa la actividad económica.
Las empresas son los agentes económicos destinados exclusivamente a la producción de bienes y servicios. Para realizar su actividad necesitan los factores productivos que les entregan las familias. A cambio de ellos pagarán unas rentas: sueldos y salarios como contrapartida del trabajo; intereses, beneficios, dividendos, etc., como contrapartida del capital; alquileres o simplemente renta como contrapartida de la tierra y compran productos y servicios a otras empresas (máquinas, por ejemplo). Los bienes y servicios producidos por las empresas son ofrecidos a las familias que entregarán a cambio su precio.
El Estado es el agente económico cuya intervención en la actividad económica es más compleja. Por una parte, el Estado acude a los mercados de factores y de bienes y servicios como oferente y como demandante. Al igual que las familias, es propietario de factores productivos que ofrece a las empresas de las que también demanda gran cantidad de bienes y servicios. A la vez es el mayor productor de bienes y servicios. Por otra parte, a diferencia de los otros agentes económicos, tiene capacidad coactiva para recaudar impuestos, tanto de las empresas como de las familias. Así mismo destinará parte de sus ingresos a realizar transferencias sin contrapartida a ciertas empresas que considere de interés social o a algunas familias mediante subsidios de desempleo, pensiones de jubilación y otras.
Resumiendo, el Estado cumple funciones económicas fundamentales:
Elabora las normas que regulan la actividad económica del país.
Incentiva la actividad del sector privado mediante subvenciones y otras ayudas.
Crea empresas en sectores estratégicos (defensa, aeronáutica...) y en sectores en dificultades.
Presta servicios públicos (educación, sanidad, Correos...) y, para ello, adquiere numerosos bienes y servicios.
Genera muchos empleos, pues necesita trabajadores que prestan los servicios públicos (profesores, médicos, jueces, policías...).
Para financiar estas actuaciones el Estado recauda impuestos.
Las familias tienen un doble papel en la economía de mercado: son a la vez las unidades elementales de consumo y las propietarias de los recursos productivos. Por un lado, participan en la producción, aportando a las empresas y al Estado su trabajo y su capital. Por otro lado consumen los bienes y servicios que se producen, y este consumo es el que impulsa la actividad económica.
Las empresas son los agentes económicos destinados exclusivamente a la producción de bienes y servicios. Para realizar su actividad necesitan los factores productivos que les entregan las familias. A cambio de ellos pagarán unas rentas: sueldos y salarios como contrapartida del trabajo; intereses, beneficios, dividendos, etc., como contrapartida del capital; alquileres o simplemente renta como contrapartida de la tierra y compran productos y servicios a otras empresas (máquinas, por ejemplo). Los bienes y servicios producidos por las empresas son ofrecidos a las familias que entregarán a cambio su precio.
El Estado es el agente económico cuya intervención en la actividad económica es más compleja. Por una parte, el Estado acude a los mercados de factores y de bienes y servicios como oferente y como demandante. Al igual que las familias, es propietario de factores productivos que ofrece a las empresas de las que también demanda gran cantidad de bienes y servicios. A la vez es el mayor productor de bienes y servicios. Por otra parte, a diferencia de los otros agentes económicos, tiene capacidad coactiva para recaudar impuestos, tanto de las empresas como de las familias. Así mismo destinará parte de sus ingresos a realizar transferencias sin contrapartida a ciertas empresas que considere de interés social o a algunas familias mediante subsidios de desempleo, pensiones de jubilación y otras.
Resumiendo, el Estado cumple funciones económicas fundamentales:
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